Mientras el mundo observa cómo Donald Trump celebra su segundo mandato capturando dictadores como si fueran pokémones —pregúntenle a Ni...
Mientras el mundo observa cómo Donald Trump celebra su segundo mandato capturando dictadores como si fueran pokémones —pregúntenle a Nicolás Maduro—, México se debate entre la "soberanía" y el miedo. Trump ya ordenó a Marco Rubio atacar cárteles en suelo mexicano sin pedir permiso, porque, según él, aquí mandan los narcos. La presidenta Sheinbaum responde con una "firmeza serena" que algunos confunden con el pánico de una rana que no sabe que el agua ya está hirviendo.
En el frente interno, la lealtad es un concepto tan flexible como las cifras del IMSS. El alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, descubrió que el enemigo no estaba en el monte, sino en su oficina: su propio director de Relaciones Públicas lo "puso" para que lo asesinaran. Mientras tanto, Adán Augusto López maneja un "cochinito" presupuestal en el Senado que creció un 11,000%, justificándolo como simples "transferencias" para el bienestar de sus amigos.
La economía es otro chiste cruel. Si eres repartidor de Uber o Didi, felicidades: para el gobierno ya eres un "empleado formal", una maroma estadística para ocultar que 2025 fue el peor año laboral desde la crisis de 2009. Si planeas morir o enfermarte, prepárate: el SAT eliminó la deducibilidad de los seguros, por lo que tus pólizas subirán un 20% solo para que el fisco siga alimentando al "elefante blanco" herido de muerte llamado Pemex.
Para rematar, la reforma electoral busca asfixiar financieramente a todos los que no sean Morena, bajo el pretexto de que la democracia sale "muy cara", mientras el INE ruega que, por favor, les dejen mover la elección judicial para que no se les queme el circo. Como dice la profecía de Madame Amadora, quizá lo mejor sea esperar a que Trump se disfrace de Evita Perón o que Juan Gabriel regrese de París para pagarle a Hacienda. Total, en este país, la única diferencia entre un reality show y la política es que en el primero al menos sabes cuándo te están mintiendo.